domingo, 21 de octubre de 2018

VIRACOCHA, el Creador


-Que te aqueja mi Señor? -La humanidad se ha alejado de nosotros, sonó la voz en lo alto de aquella isla.

Hubo una época en la historia de nuestro mundo en que la Oscuridad reinaba en todos los rincones e imperaba la falta de Luz en los hombres (Luz de Conocimiento, Luz de Espíritu y luz de día también, porque no). El Creador, había ensayado un tipo de hombre, un poco más alto de lo normal, algo tosco pero con el entendimiento suficiente para poder surgir de la oscuridad en que estaba en esa época el mundo. Al parecer se había equivocado, errar es de humanos...


Un día que no era día, en medio de esta falta general de Luz, Viracocha el Creador, se desperezó en su trono en lo alto de su Isla en el lago más alto del mundo. Alguien le trajo una bebida dulce y caliente de maíz y le mencionó que retornaron los vigilantes con noticias de todas partes: Aquellos hombres que había creado siglos atrás no estaban cumpliendo los preceptos y se alejaban cada vez más de lo que se había dictaminado para ellos. Se había enviado varios mensajeros a la manera de profetas y a todos los habían asesinado o habían vuelto con las manos vacías. 

Algo ocurría con aquellos hijos. Esos hijos que habían sido un proyecto anterior salieron desde la isla para que poblaran el ancho mundo, y a través de su vida y entendimiento propio busquen su luz, finalmente no estaban pasando la prueba. -Es la Oscuridad la que está ganando, mi Señor -le comentó uno- si demoramos cada vez será más difícil poder llevarles nuestro nuevo proyecto.

El Creador hace varios años nuevamente había estado ensayando allá atrás de la isla donde no crecen las plantas ni hay animales. Había encontrado la solución y funcionaba. Miró hacia el horizonte, hacia la orillas donde estaban los Hombres y con una mueca de pena y frustración pensó: "No podemos esperar más".

Desde la orilla de aquel inmenso lago en lo alto del mundo, algunos grupos de hombres habían estado últimamente viendo con temor esos ensayos, en la forma de resplandores que se encendían y apagaban a los lejos en la Isla. Al preguntarse qué era aquello, la Oscuridad, que se había apoderado de ellos, los confundía y les hacían ver que eran truenos y relámpagos de la próxima tormenta y lluvia sobre el altiplano y, luego de un tiempo los llevaba de nuevo a sus menesteres cotidianos. Los hombres pronto olvidaron lo que sucedía en la isla y generación tras generación entregados a la oscuridad pronto olvidaron sus orígenes también, finalmente de ser hijos de Viracocha se estaban convirtiendo en hijos de la Oscuridad.

-Tal vez los sobreestimé! -se lamentó el Creador- tal vez no fueron capaces de encontrar por si solos el camino de vuelta a la Eternidad o quizás, la Oscuridad es demasiado fuerte para que ellos estén solos luchando contra ella. -Enviemos una vez más a otro mensajero, que recorra por todo lado llevando mensajes y que sea la última oportunidad de estos nuestros hijos perdidos!.

Dicho y hecho, el Mensajero salió entonces, dicen que fue un voluntario entre todos los viracochas de la Isla ya que nadie más quería salir, la Oscuridad era muy poderosa incluso para ellos. Pero éste, un joven enérgico y brioso brazo derecho del Creador, se ofreció llevar el último mensaje a los Hombres, quizás a él le escucharían puesto que desde su aparición en el mundo se había encargado de los truenos y relámpagos que anunciaban lluvia.

Tunupa se fue solo, desembarcó en la bahía de Copacahuana e inmediatamente tuvo que disfrazarse para mezclarse entre las gentes. Imaginemos una tierra sin luz de ninguna clase, solo gentes grises, almas oscuras, gentes ocupadas en sus propias cosas, oscuridad por todo lado, la carne por sobre el espíritu. Chozas de paja y de barro, niños abandonados a su suerte, ancianos botados a la espera de la muerta, un olor a cenizas, niebla y frío por todo lado. Tunupa recorrió toda la orilla del lago, su espíritu cada vez mas sobrecogido, mas entristecido. Algunas veces tuvo ganas de levantarse en su poder y fulminar a rayazos a todos. Pero su misión era otra, Viracocha le dijo: "lleva este Mensaje a los Hombres y vuelve pronto hijo mío". 



Finalmente llegó a su destino final. Era una ciudad imponente en el techo del mundo y cerca del lago. Construida al inicio de la vida de los Hombres en la tierra, era toda de piedra labrada con exquisitez absoluta, una obra digna de los dioses. Construida alrededor de cuatro pirámides escalonadas orientadas desde el centro de una cancha (me refiero a una plaza) y cuatro grandes plazas amuralladas intercaladas unas con otras y dispuestas en un gran círculo alrededor del centro. Desde el aire se veían ocho estructuras dispuestas simétricamente, todas alineadas al norte parecían las ocho puntas de la Chakana, esa cruz que el mismo Tunupa les había enseñado como símbolo y presencia del poder de los Viracochas. 


Encima de cada pirámide una fuente de agua y al centro un gran mechero, que debía estar encendido siempre para dar luz de guía a los Hombres. El Mensajero vio que estaban todas apagadas. En el centro de cada plaza amurallada había una puerta de piedra con el símbolo de Viracocha el Creador. Esta imagen simbólica y en medio de un friso les recordaba a los Hombres los pasos que se debían seguir para alcanzar la promesa de que un día, cuando al fin Viracocha lograra completar su creación, una luz atravesaría esas puertas para guiar a la Humanidad hacia la Eternidad. Dos puertas ya habían sido destruidas y estaban en escombros, la otra estaba partida por el medio y estaba caída. La cuarta puerta no estaba. Varias sombras se deslizaron entre las ruinas a observar a aquel Caminante.
Tunupa recorrió las calles de la ciudad, la Oscuridad se le acercaba vigilante, sabia quien era realmente ese mendigo que caminaba mirándolo todo. En todo lado lo mismo que vio en la orilla del lago. -Creo que llegamos atrasados- pensó para sí y tuvo el impulso de regresar. Sin embargo era embajador responsable, el Padre Creador le había dado esa misión y él la aceptó voluntariamente por su amor a los hombres que había ayudado a crear. 

En la Isla todos pedían la destrucción del mundo y volver a empezar, quizás con el nuevo proyecto terminado ya no sería necesario exigir mucho a los Hombres y sería más fácil que ellos alcancen la Eternidad a través de la luz. Pero Viracocha y algunos pocos, entre ellos Tunupa, no eran de destrucciones, exigentes sí, pero destructores no.

De pronto, en medio de la niebla un grito como trueno se escuchó en lo alto de una de las pirámides, luego otro y luego otro: - "Hombres!! Hombres!! Despierten!!!... están por mucho tiempo fuera de la vista de Viracocha nuestro Creador. Se entregaron a la Oscuridad y perdieron la oportunidad de la Luz. Miren lo que han hecho!. Miren a su alrededor! .. mírense a Uds mismos!. 

Muchos hombres se arremolinaron a los pies de esa pirámide y miraban a lo alto a ese ser que había aparecido ahí con un resplandor que les costaba mirar, murmuraban entre sí, algunos trataban de entender las palabras, otros solo miraban. El ser tomó la imagen de hombre y continuó: "Nuestro Padre Creador me ha enviado a Uds. para comunicarles el Mensaje de que la Luz esta lista y los está esperando, solo retornen a ella... renuncien a la Oscuridad!!!". Más murmullos abajo. 

De pronto, una llamarada de fuego se alzó en la otra pirámide, como un volcán, la tierra tembló y una figura negra apareció. Era la Oscuridad: "Hombres!!!..mis hijos!!!... mientras este extraño les habla, pregúntense quién ha estado cuidándolos en esta tierra yerma y gris en que los pusieron, dándoles de comer, mientras su creador estaba feliz en su Isla abandonándolos?... quien los ha cuidado del ataque de la Serpiente, del Oso y del Puma que se llevaban a sus hijos?, quien les ha mostrado el verdadero camino a la felicidad de este mundo?". La gente se agrupaba en mayor cantidad, los murmullos iban y venían, unos daban razón a la Oscuridad otros le daban razón al Mensajero. Tunupa, miró a la Oscuridad con desdén y dirigiéndose a la muchedumbre habló de nuevo: "Viracocha, nuestro Padre, no los ha olvidado los espera ahí en su casa de donde Uds. salieron a buscar el Camino, el Amor de nuestro Padre hacia Uds. es infinito y la Luz que pronto va a crear para Uds. los guiara a la eternidad!!... Renuncien a la Oscuridad!!".

Una carcajada sonora y luego un tono suave y condescendiente. -Quien eres tu?- preguntó la Oscuridad - No te vi peleando con los pumas y osos que atacaban a los hombres. No te vi dándoles comida cuando fueron abandonados por sus padres creadores!!.No te vi conjurando enfermedades que mataban por miles. Te ves sano y feliz , es que sólo la felicidad es derecho de los viracochas?. Tunupa, quiso fulminar de un rayo a la Oscuridad, pero tenían prohibido pelear entre viracochas. Y es que la Oscuridad también fue de ellos alguna vez. Cuando al inicio no había nada, aparecieron dos hermanos en la Isla: Kon Ticsi Viracocha y Supay Apaiec. Eran muy unidos y paseaban juntos por la tierra, planeando y organizando su próxima creación. Andaban juntos como ahora es el día y la noche. Viracocha vestía de traje blanco, Supay vestía de negro. Tenían grandes proyectos con la Tierra, en algún momento algo pasó. Esta será otra historia a contar.

- Ustedes nos abandonaron!- gritó y sentenció el imponente Supay - ahora que estamos felices y dominamos el mundo, no los necesitamos! - rugió y continuó - vienes con esas falsas promesas de algo que no existe?. Y dirigiéndose a los hombres les dijo: "Porque yo digo Hombres, mis hijos, yo he estado con Uds. desde el principio, he caminado con Uds., no hay otro dios que yo su padre en la tierra, miren mi gloria, miren mi poder, yo los protegeré!. De pronto salió un fuego del mechero de la pirámide que hizo resplandecer toda la ciudad. Los Hombres asustados se postraron y lo glorificaron. - A él!- sonó con miles de ecos en los muros de piedra.

Entre que fue capturado, golpeado, humillado y amarrado hasta que apareció sobre una canoa de totora a la deriva en el lago, Tunupa no se dio cuenta de la gravedad del asunto hasta cuando la corriente y los vientos manejados hábilmente por Supay lo dirigían veloz e inevitablemente a chocar contra un roquerio. En vano trató de salvarse usando su poder ya que la velocidad del choque era muy grande y la desgracia inminente. De pronto, en un último respiro de su fuerza, las rocas se abrieron y dejaron pasar la canoa junto a un gran torrente que salió del lago rompiendo rocas abriendo tierras, inundando casas y destruyendo todo, se formó un nuevo rio y Tunupa desapareció del mundo sin cumplir su misión.

Viracocha, observaba desde lo alto de la Isla. Pudo ver a Tunupa despareciendo del mundo sin poder hacer nada. Una gran cólera le inundó y tornándose en un gran halcón salió de la Isla rumbo a la tierra, a Tihuanaco la Ciudad de Piedra. Una vez allá sus garras se posaron en una de las pirámides y un gran resplandor inundó la ciudad. Viracocha vestido de blanco y con imagen de hombre levantó las manos a lo alto, pronunció las Palabras de la Creación y acto seguido para concierto de los Hombres un gran estruendo como de un cometa que choca con la roca desde lo alto, y una gran inundación salió de los hielos de la cordillera, arrasando todo a su paso. Los volcanes se encendieron, hubo terremotos, la gente murió y la ciudad fue arrasada y con ella todos los hombres, mujeres y niños. La furia de Viracocha no respetó animales ni aves. Una vez que el agua y el barro limpió todo, Viracocha caminó entre las ruinas escudriñando cada rincón, no quedó piedra sobre piedra y a aquellas gentes que sobrevivieron, en piedra los convirtió. Cuando todo hubo acabado, una lagrima cayo de sus mejillas (los dioses lloran?). Así como se creó todo, así se destruyó. La tierra se abrió y dentro cayó Supay que estaba absorto en un lugar mirando tal destrucción.

- No volverá a pasar! -les dijo Viracocha a los demás- ya terminé el proyecto y estamos listos para empezar de nuevo, pero esta vez no nos quedaremos en la Isla a esperar, acompañaremos y vigilaremos a los Nuevos Hombres en su camino. Tomó la Luz recién creada y se la entregó a Inti y a Quilla sus dos nuevos mensajeros. -Tomen la luz hijos míos y suban a los cielos, desde allí alumbraran el camino de los Hombres, de día será el Sol y de noche la Luna. No habrá más oscuridad en el mundo. Los dos tomaron la Luz y subieron raudos al cielo a cumplir la misión.

Después encargó a las hermanas Pachamama y Mamacocha, fertilizar los campos, poblar de animales la tierra, aves en el cielo y poblar de peces el mar. A Illapa encargó hacer llover y llenar nuevamente lagos y lagunas y hacer crecer plantas y bosques y ríos que rieguen los valles de aquella tierra renovada.

- Ahora vayan todos, hijos míos, a cuidar sus propia creación. No dejen solos a los Hombres y acompáñenlos para que no reine de nuevo la Oscuridad. Todos salieron de la Isla, a excepción de dos que acompañaron a Viracocha a las ruinas de la antigua ciudad de Tiahuanaco. Mientras caminaba entre las ruinas, el Creador exclamó: -Poblaremos toda la tierra de hombres que sepan llenar sus corazones de luz y nosotros los acompañaremos siempre no los dejaremos solos de nuevo. Con la piedra se destruyó el mundo, con la piedra lo volveré a construir.



Con las piedras que quedaron, construyeron los tres una pequeña plaza amurallada. Dentro de ella hizo inmediatamente, con ayuda de los suyos, muchos hombres, mujeres y niños de piedra, de diferentes tamaños y formas, colores y razas como está escrito en las murallas de piedra del templete que quedó semienterrado. Los organizaron por grupos y, a través de una imagen del mundo, se indicaron los sitios a donde estas razas y gentes iban a poblar y vivir. A sus ayudantes les confió su plan: -Tú saldrás por el Norte hacia las selvas, crearás a las razas que poblarán la tierra de los Antisuyos. Dirigiéndose al otro le dijo: -Tu iras al Oeste hacia la costa bajo la cordillera, llevarás a los hombres de dicha costa y los instalaras en cada valle y les enseñarás nuestra sabiduría y será llamada la tierra de la Contisuyos. Yo iré por el centro a todos los valles fértiles llevando el conocimiento y enseñanzas a estos nuevos Hombres. Nos veremos a la cuarta salida de Quilla al final de esta tierra. 


Dicho y hecho todos marcharon en las direcciones convenidas, con una sola misión, instalar a los hombres de las diferentes razas, tribus, etnias a lo largo de esa tierra y enseñarles el verdadero camino a la Eternidad a través de la Luz del Conocimiento y la Sabiduría.

"En los tiempos antiguos, dicen ser la tierra é provincia del Perú escura, y que en ella no había lumbre ni día. Que había en este tiempo cierta gente en ella, la cual gente tenía cierto Señor que la mandaba yá quien ella era sujeta. Del nombre desta gente y del Señor que la mandaba no se acuerdan. Y en estos tiempos que esta tierra era toda noche, dicen que salió de una laguna que es en esta tierra del Perú en la provincia que dicen de Collasuyo, un Señor que llamaron Con TiciViracocha, el cual dicen haber sacado consigo cierto número de gentes, del cual número no se acuerdan. Y como este hubiese salido desta laguna, fuése de allí á un sitio ques junto á esta laguna, questá donde hoy dia es un pueblo que llaman Tiaguanaco, en esta provincia ya dicha delCollao; y como allí fuese él y los suyos, luego allí en improviso dicen que hizo el sol y el día, y que al sol mandó que anduviese por el curso que anda; y luego dicen que hizo las estrellas y la luna. El cual ConTici Viracocha, dicen haber salido otra vez ántes de aquella, y que en esta vez primera que salió, hizo el cielo y la tierra, y que todo lo dejó escuro; y que entónces hizo aquella gente que habia en el tiempo de la escuridad ya dicha; y que esta gente le hizo cierto deservicio á este Viracocha, y como della estuviese enojado, tornó esta vez postrera y salió como ántes habia hecho, y á aquella gente primera y á su Señor, en castigo del enojo que le hicieron, hízolos que se tornasen piedra luego.
Así como salió y en aquella mesma hora, como ya hemos dicho, dicen que hizo el sol y dia, y luna y estrellas; y que esto hecho, que en aquel asiento de Tiaguanaco, hizo de piedra cierta gente y manera de dechado de la gente que despues habia de producir, haciéndolo en esta manera: Que hizo de piedra cierto número de gente y un principal que la gobernaba y señoreaba y muchas mujeres preñadas y otras paridas y que los niños tenian en cunas, segun su uso; todo lo cual ansí hecho de piedra, que lo apartaba á cierta parte; y que él luego hizo otra provincia allí en Tiaguanaco, formándolos de piedras en la manera ya dicha, y como los hobiese acabado de hacer, mandó á toda su gente que separtiesen todos los que él allí consigo tenia, dejando solos dos en su compañía, á los cuales dijo que mirasen aquellos bultos y los nombres que les habia dado á cada género de aquellos, señalándoles y diciéndoles: "éstos se llamarán los tales saldrán de tal fuente en tal provincia, y poblarán en ella, y allí serán aumentados; y éstos saldrán de tal cueva, y se nombrarán los fulanos, y poblarán en tal parte; y ansí como yo aquí los tengo pintados y hechos de piedras, ansí han de salir de las fuentes y rios, y cuevas y cerros, en las provincias que ansí os he dicho y nombrado; é ireis luego todos vosotros por esta parte(señalándoles hácia donde el sol sale), dividiéndoles á cada uno por sí y señalándoles el derecho que deba de llevar." 
SUMA Y NARRACION DE LOS INCAS, que los indios llamaron Capaccuna, que fueron señores de la ciudad del Cuzco y de todo lo á ella subjeto", escrita por JUAN DE BETÁNZOS, Cuzco (Perú), Año de 1551.

jueves, 15 de marzo de 2018

LOS DIOSES ETERNOS (Segunda Parte y ultima..ojalá)


Tardé al menos 60 días en escribir esto, aunque lo tenía dando vueltas en la cabeza por meses, no hubo ocasión de poder sentarme en la fogata al sabor del ron pirata para relatar lo siguiente:

Recordemos la caverna prehistórica del relato anterior: el ser humano en busca de protección y unos seres respondiendo a esa suplica. Pues bien, he aquí la historia de uno de ellos, o la ficción.

En el Egipto Antiguo, allá por el año 3000 AC, apareció el culto a Isis, la diosa madre de los egipcios obviamente. Con el paso de los años este culto local acaparó la atención de todo el territorio gobernado por el rey egipcio (el Faraón), no solo en el espacio sino también en el tiempo. Este culto perduró miles de años, traspasó fronteras hacia Grecia y el Mediterráneo, y se expandió a todo el Imperio Romano cuando los conquistadores llegaron a esas tierras (aprox. 30 AC). La Diosa Madre protectora, fecundadora, luchadora: Isis, era representada en ciertas estatuas en sus templos amamantando o sujetando en el regazo a su hijo-dios Horus. Porque no había culto a Isis sin tomar en cuenta a su hijo Horus, nacido póstumamente al padre Osiris un dios inmaterial. Por siglos, el culto a la diosa madre fue universal. Muchos templos de Isis en Europa fueron usados como base de construcción de templos cristianos católicos y cómo no imaginarlo, su culto y tradiciones también tuvieron alguna influencia en el dogma católico romano, hasta nuestros días.

Hay quien dice que el culto a Nuestra Señora de Notre Dame (Paris) se inició con la construcción de la catedral sobre un templo dedicado a Júpiter para contrarrestar el fuerte apego a Isis, arraigada en ese entonces en todo el territorio romano como diosa madre. De ahí se propagó la idea por España, Francia, Alemania, etc. Es que, madre tenemos todos.

Octubre de 1493, 12 carabelas y 5 naos españolas surcan raudas las aguas atlánticas llevando 1500 hombres ansiosos de sueños de riqueza, de conquista y colonización de las nuevas tierras descubiertas un año antes. Esta vez el viaje no sería con miedo.

En una oscura cabina de las naves, mientras la mar se agitaba en la noche, rezaba un grupo de clérigos que viajaban al Nuevo Mundo al mando de Fray Bernardo Boyl, un antiguo sacerdote ermitaño del Monasterio de Montserrat, asiento de la Virgen morena. Lo acompaña Fray Ramón Pané de la Orden de los Jerónimos, del monasterio de la Virgen de Guadalupe en Extremadura (otra virgen morena). Bernardo Boyl tenía un permiso del papa Alejandro VI  para erigir iglesias, predicar y aplicar penitencias y realizar acciones para evangelizar a los naturales de las tierras a conquistar. Ambos llevaban en su equipaje dos escapularios de la Virgen María. Y en medio de la oscuridad  de un rincón del barco extendiendo su manto a los marineros, la madre protectora: la virgen morena.

María de Montserrat, el santuario español de la virgen morena. Según la leyenda, la primera imagen de la Virgen de Montserrat la encontraron unos niños pastores en el 880. Tras ver una luz en la montaña, los niños encontraron la imagen de la Virgen en el interior de una cueva. Al enterarse de la noticia el obispo del pueblo, intentó trasladar la imagen hasta la ciudad de Manresa pero el traslado fue imposible ya que la estatua pesaba demasiado. El obispo lo interpretó como el deseo de la Virgen de permanecer en el lugar en el que se la había encontrado y ordenó la construcción de la ermita de Santa María, origen del actual monasterio.
Foto: De Misburg 2014 - Trabajo propio, CC BY-SA 3.0.
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María de Extremadura (España), la Virgen de Guadalupe. En el siglo XIII, se le apareció la Virgen a un vaquero de la provincia de Cáceres (Extremadura, España) llamado Gil Cordero junto al castillo de Alía y le dijo que existía una escultura de ella junto al río Guadalupe. Cuando Gil Cordero se encontraba cerca de ese río se le perdió una vaca. Posteriormente, la encontró muerta. Fue a desollarla para aprovechar su piel y antes, como era costumbre, le hizo una señal en forma de cruz en el vientre. Entonces, la vaca resucitó y se levantó. Entonces Cordero se preguntó si ese sería el lugar indicado por la Virgen que se le apareció junto al castillo de Alía. Excavó y, a un metro de profundidad, encontró la caja con la Virgen en su interior.​ Agolpó piedras e hizo una cabaña, donde depositó a la Virgen. Posteriormente, fue a la iglesia de Cáceres, donde informó al clérigo de mayor responsabilidad de su hallazgo y del deseo de la Virgen de recibir culto en ese lugar. No obstante, el clérigo no le creyó. Posteriormente, llegó a su casa y encontró a su hijo muerto y rezó para que la Virgen lo devolviese a la vida y, de esta forma, todos creyeran en su historia milagrosa. Cuando los clérigos se dispusieron a oficiar el entierro el hijo volvió a la vida, se levantó y dijo que una mujer le había ayudado a levantarse. Entonces los clérigos creyeron y fueron juntos, con gente de la ciudad, en peregrinación a aquel sitio. Cuando descubrieron la cabaña, acordaron construir una ermita, después de ello y muchos milagros de por medio la Virgen de Guadalupe, se volvió en la Patrona de Extremadura y Reina de la Hispanidad. 

Su fiesta el 8 de septiembre, aniversario de la aparición de la imagen al pastor.​ Sobre el sitio del humilde eremitorio se levantó una iglesia pequeña en los primeros años del siglo XIV; fue el edificio que conoció el rey Alfonso XI en 1330. El rey mandó agrandarlo y ampliarlo para que se trasformara en un templo digno de la devoción de la Virgen de Guadalupe, con el añadido de hospitales para los numerosos peregrinos que allí acudían.

El 6 de enero de 1494, día de la fundación del primer asentamiento español en América: La Isabela. En esa fecha, después de la primera misa católica en suelo americano oficiada por Fray Boyl, la Virgen María posó sus pies en el Nuevo Mundo, un nuevo mundo moreno como ella.

Desde épocas prehispánicas existía un templo de adoración masiva del pueblo azteca a Toci-Tonantzin en el Tepeyac, cerca de la Ciudad de México. Es que también los aztecas habían tenido madre. Dicho templo fue destruido durante la Conquista de México. Sin embargo, los monjes franciscanos mantuvieron una pequeña capilla en este lugar. Fray ​ Bernardino de Sahagún (1540-1585) describe el culto a la diosa madre azteca asi: "...uno de estos está en México, donde está un montecillo que llaman Tepeacac y que los españoles llaman Tepequilla, y ahora se llama Nuestra Señora de Guadalupe. En este lugar tenían un templo dedicado a la madre de los dioses, que ellos llaman Tonantzin, que quiere decir nuestra madre. Allí hacían muchos sacrificios en honra de esta diosa, y venían a ella de muy lejanas tierras, de más de veinte leguas de todas las comarcas de México, y traían muchas ofrendas: venían hombres y mujeres y mozos y mozas a estas fiestas. Era grande el concurso de gente en estos días y todos decían 'vamos a la fiesta de Tonantzin'; y ahora que está ahí edificada la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, también la llaman Tonantzin, tomando ocasión de los predicadores que también la llaman Tonantzin. ...y vienen ahora a visitar a esta Tonantzin de muy lejos, tan lejos como de antes, la cual devoción también es sospechosa, porque en todas partes hay muchas iglesias de Nuestra Señora, y no van a ellas, y vienen de lejanas tierras a esta Tonantzin como antiguamente".

Por consiguiente, nuestra virgen morena en uno de sus paseos por el nuevo mundo, llega a la colina del Tepeyac en México y luego de una conversación "seria" con Tonantzin, se apareció en cuatro ocasiones al indio Juan Diego Cuauhtlatoatzin (hoy Santo), y una quinta ocasión a Juan Bernardino, tío de Juan Diego. El relato guadalupano conocido en lengua azteca como Nicanmopohua narra que tras la primera aparición, la Virgen ordenó a Juan Diego que se presentara ante el obispo de México, Juan de Zumárraga. Juan Diego en la última aparición de la Virgen, y por orden de ésta, llevó en su ayate unas flores que cortó en el Tepeyac. Juan Diego desplegó su ayate ante el obispo Juan de Zumárraga, dejando al descubierto la imagen de la Virgen María, morena y con rasgos mestizos igual a los aztecas. En el viejo templo de Tonantzin, madre morena protectora de los aztecas y pueblos mesoamericanos, algo se remeció y se construyó el nuevo templo cristiano a la madre protectora que vino del otro lado del mar. Así nació María de Guadalupe, Patrona y Madre Protectora de México y de millones de latinoamericanos en el mundo.

Vamos al sur de América, en el lago navegable más alto del mundo y cuna de la civilización andina (tiahuanacotas, aymaras, incas, etc): el lago Titicaca. María de Copacabana, virgen morena, tuvo su asiento en la basílica del mismo nombre. Allí ya existía un santuario especial en la orilla este en la bahía de Copacabana. Este santuario estaba dedicado a una diosa de fertilidad de los nativos. Dicen por ahí que se representaba en una imagen de color negro. También se veneraba al dios del lago y a ciertas deidades menores como sirenas. Lo cierto es que para frenar las peleas entre Urinsayas y Anasayas, la madre protectora, la madre morena ante la inoperancia del dios del lago o la diosa de la fertilidad andina, intercedió con su presencia, a través de un personaje humilde, del pueblo pero con mucha fé apoyado por un fraile y la congregación que atendía en ese entonces la pequeña capilla del lugar. La Virgen de Copacabana es en la actualidad la madre protectora del territorio andino y mas allá de las fronteras bolivianas su devoción llega hasta Brasil, Argentina y Chile, igual que antes.

No todo fue miel y felicidad para la madre protectora antigua, la madre morena que recorrió el mundo entero por los siglos de los siglos acompañando y protegiendo a la humanidad, apareciéndose a la gente humilde y pobre (pastores en especial). Esa madre que nos acompañó y protegió desde la cueva húmeda y oscura hace miles de años cuando nuestra humanidad descubrió que no podía sobrevivir sola, sin aquellos Dioses Eternos, se encontró que durante la extirpación de idolatrías que protagonizaron los sacerdotes católicos coloniales enviados para evangelizar a los originarios americanos (y nos imaginamos a todos los originarios de todas las tierras del Nuevo Mundo, Europa, Africa, Asia y Oceanía), muchos de ellos hallaron tras los altares cristianos, estatuillas de divinidades emparedadas por orden de sacerdotes o amautas nativos, para proseguir el culto antiguo tras la apariencia de nuevas divinidades cristianas. 

Y esto ocurrió al menos por dos generaciones desde el inicio hasta la consolidación del sincretismo, hasta que el olvido al culto antiguo de la madre protectora fue reemplazado por la esperanza y el amor de la nueva Madre Protectora, la Virgen María. Aquella imagen  que guardo en casa, la Virgen de Urkupiña (Cochabamba), aparecida a unos pastorcitos (para variar) y a quien rezo (junto a miles de feligreses) en busca de protección.




jueves, 11 de enero de 2018

LOS DIOSES ETERNOS (Primera Parte)

Usualmente profeso la fe católica (con ciertos matices como dirían mis amigos ibéricos), y en momentos muy oscuros o aciagos busco, como todos en el mundo, la divina intervención, ya sea para que con un soplo se lleve todo lo oscuro o al fin permita la llegada del gran meteoro que borre la faz del planeta o para hacer florecer el estéril campo o llenar de amor hasta el rebalse los corazones humanos. En dichos momentos no dejo de pensar el motivo por el cual lo seres humanos actuamos de esa forma. 

No soy psicólogo ni antropólogo menos teólogo, pero creo que todo esto se inicia con la humanidad misma: una caverna oscura, fría y húmeda, un pequeño grupo de seres humanos primitivos apiñados alrededor de un fuego tenue, temblorosos y solos en un grande y peligroso territorio. Humanos que solo tienen que sobrevivir, de los animales, de la naturaleza, de ellos mismos. Afuera están los depredadores, las tormentas, los relámpagos, la oscuridad y al final la muerte. Una naturaleza viva que se transforma a diario, que domina y que rellena todo espacio. Una naturaleza que, si quiere, alimenta y si quiere, mata. Un mundo con mucho peligro, volcanes, terremotos, ríos caudalosos, lagos profundos y fríos, un mundo que se está creando. En las noches una luz en lo alto del cielo que ilumina el paisaje con mayor o menor. Alguien se da cuenta que es periódico la mayoría no. Al fin, la noche se va y da paso al día y con ello el sol. Sol que da luz, vida, energía y que protege. Sol y Luna en una danza infinita de luz y oscuridad, frio y calor, vida y muerte.

En algún momento y lugar de ese mundo, tal vez en una noche de lo más aciaga, en medio de la oscuridad la humanidad alzó la vista al cielo y resonó una plegaria, nació la religión.

Dicen por ahí que un señor sociólogo apellidado Lenski, definió que religión es “un sistema compartido de creencias y prácticas asociadas, que se articulan en torno a la naturaleza de las fuerzas que configuran el destino de los seres humanos”. Otro señor antropólogo Geertz dijo que: “La religión es un sistema de símbolos que obra para establecer vigorosos, penetrantes y duraderos estados anímicos y motivaciones en los hombres, formulando concepciones de un orden general de existencia y revistiendo estas concepciones con una aureola de efectividad tal que los estados anímicos y motivaciones parezcan de un realismo único”. Y así varios conceptos y definiciones. En resumen, la Religión parece que es un hecho humano que engloba, entre otros, los siguientes elementos: tradiciones, culturas ancestrales, instituciones, escrituras, historia, mitología, fe y credos, experiencias místicas, ritos, liturgias, oraciones, etc. y que perduran en el tiempo.

Con la plegaria primitiva, llegó una respuesta, dos respuestas y varias respuestas, resulta que además del Dios Creador, varios espíritus que vagaban por ahí fueron invocados (el trueno aterrorizante, el fuego abrigador, la lluvia, el sol, la luna, etc). Todos tenían parte en ese mundo primitivo. Con ello nació el panteón mitológico de la humanidad. 



Con muchas deidades dando vueltas por ahí y no pudiéndose comunicar “adecuadamente” con las personas (pero escuchando sus ruegos y súplicas), aparecieron un día los sacerdotes que sabían interpretar correctamente las señales del cielo y el círculo se completó: ellos y solo ellos eran el puente con los dioses y sus bendiciones. Ellos eran los únicos capaces de interpretar los deseos de los dioses y a cambio de ello debían ser los mejores atendidos en la tribu o en el poblado y debían tener un puesto social más elevado. Con las plegarias, los dioses, la religión y los sacerdotes, apareció la casta sacerdotal, el dogma y luego el fundamentalismo: mis dioses son más poderosos que los tuyos. Con todos estos ingredientes más la naturaleza humana (de los feligreses, los sacerdotes y también de algunas deidades), apareció el comercio del cielo al mejor postor y la guerra santa fratricida. 

Una vez expulsada del paraíso, la humanidad creció al amparo de sus dioses y sus sacerdotes: Sumerios, Egipcios, Persas, Griegos, Romanos, Incas, Chinos, Hindúes, etc, etc. No resulta difícil imaginar el poder de la casta sacerdotal en todos los imperios, reinos, aldeas, territorios a lo largo de toda la historia humana. Todos iremos (tarde o temprano) a parar al mismo sitio: reyes, comunes, pueblo, esclavos, etc. Y todos queremos el mejor sitio para pasar la eternidad, y eso, señoras y señores, tiene precio.

En la antigüedad más cercana, el Imperio Romano dominó la mayor parte de la tierra conocida, conquistó, esclavizó, usurpó, destruyó, incendió, etc, pero con la religión?: la adoptó. Resulta que estos señores eran muy devotos y creyentes, muchos dioses del panteón romano fueron importados de las tierras conquistadas. Apareció el sincretismo religioso. Es que la religión, mal llevada, es nomás el opio del pueblo. Y eso lo saben los poderosos (quienes quieran que sean ellos).

Como una forma de medir el paso de los días y definir qué hacer en esos días inventamos el calendario. El calendario de cualquier pueblo nació con la agricultura (pienso yo) ya que al ser descubierta la periodicidad de los días y las estaciones había que seguir las reglas para preparar, sembrar, cultivar, cosechar y celebrar. Pero, había 365 días al menos y no todos servían como hitos de agricultura y en medio del ocio de los sacerdotes y para que el pueblo no lo olvide esos días se llenaron con dedicatorias a los muchos dioses que nos cuidaban. Y así, los días del calendario anual se convirtieron en una sucesión de ritos, ofrendas, fiestas, sacrificios y tradiciones a todos los dioses habidos y por haber para beneficio de la casta de sacerdotes y sacerdotisas pero, sobretodo, para beneficio de la vida eterna del pueblo creyente. 

Una noche o día de verano o primavera de hace unos 2000 años, llegó a nuestro mundo un hombre con un mensaje. Y con esto, para quien mejor entienda, adiós ejercito de dioses, adiós sacerdotes, adiós sacrificios, adiós ritos. El hombre en comunión directa con Dios. A lo más pastores y guías. Solo un Dios Padre Supremo y el Mensaje es lo que te lleva a la Vida Eterna. El Mensaje como reguero de pólvora se fue hasta los confines del imperio romano, claro habían millones de almas oprimidas esperando y nada para sacrificar más que la vida propia. Con el tiempo, las comunidades cristianas adoptaron a un pastor o guía nada más, y le llamaron Obispo. La religión humana se transformó en cristianismo y paganismo (todas las demás creencias).


A partir del año 30 dC hasta el 380 dC, el cristianismo se extendió hasta lograr millones de adeptos en todo el Imperio Romano. Llegó a la misma Roma y contagió hasta a las clases más altas. Compitió con los demás cultos y religiones de la época y una en especial al final: el mitraismo.

Que pasó con los sacerdotes del culto antiguo?. En un claro instinto de supervivencia pienso que adoptaron la nueva religión, cambiaron de hábito, de colores, de vestidos, adaptaron los ritos antiguos a los nuevos tiempos para mantener a sus feligreses. Muchos de ellos, de amplia experiencia en guiar almas al cielo, me imagino, se convirtieron de la noche a la mañana en los nuevos pastores y obispos cristianos. Sobre esto, existe una historia que nos lleva a Roma al año 384 dC: muere el Senador Vetio Agorio Pretextato, último "Pater Patrum (PaPa)" del culto a Mitra. Este señor siendo Prefecto de Roma (pagano y mitraico) confirmó en su cargo a Dámaso (cristiano) como Obispo de Roma (sucesor del cargo del Apóstol Pedro). Veto Agorio declaró en una oportunidad que si le hubieran ofrecido el cargo de Obispo de Roma se hubiera convertido al cristianismo. A su muerte y por supuesto al reemplazo del culto a Mitra por el culto cristiano, Siricio (sucesor de Dámaso) dejó de ser Obispo de Roma y asumió el cargo de Papa cristiano. Entonces heredó todos los bienes, prebendas, títulos, cargos, símbolos de los mitraicos y se instaló en el Vaticano (espacio antiguo usado por los sacerdotes mitraicos). Al mismo tiempo el cristianismo se convirtió en la única religión oficial del Imperio. 

El Concilio de Nicea en el 325 dC se encargó de aterrizar el mensaje  original de Jesús y aclararlo que todo es por la vía del clero católico y sus sucesores por siempre, quienes diseñaron el calendario religioso cristiano primitivo.

Ahora en las sombras, los sacerdotes antiguos y eternos no podían perder tanto poder ganado por miles de años, desde la oscura y húmeda caverna allá en la noche de los tiempos. Salvando honrosas y piadosas diferencias, y a la luz de lo que ocurrió con los mitraicos, tuvieron que adaptarse una vez más y pienso que fue un cambio de hábito nomás (pensemos en la edad oscura del Vaticano). Una religión tiene al menos un sacerdote que conoce la guía y para amarrar las almas debe haber ritos y tradiciones que las dirige el sacerdote. Que pasó con los cultos no cristianos? Algunos, los más importantes también se convirtieron junto a sus sacerdotes. 

Para nuestro relato: la nueva religión postulaba que era importante el obispo, en este caso el ex sacerdote pagano y convertido para difundir y proteger la fe y con ello reconstruir las tradiciones antiguas del pueblo a las nuevas, para que el pueblo siga atado, y así nacería la nueva forma de evangelización y convencimiento: sigues con tus mismas creencias ancestrales, solo le cambiamos el nombre y estás listo en tu camino a la eternidad. 

Pues bien, resulta que los romanos tenían un calendario anual de festividades religiosas, sus meses se dividían en semanas y días (calendas), etc etc y normalmente cada mes (eran 12) estaba dedicado a una deidad principal y a algunas más pequeñas que atendían generalmente a los gremios: artesanos, parteras,  soldados, comerciantes, marineros, prostitutas, etc. Y para esas celebraciones había un ritual manejado por el sacerdote respectivo en el templo correspondiente.


La festividad religiosa más famosa del mundo es la Navidad, es conocido por todos que en la misma fecha y bajo  ritos y costumbres similares en la antigua Roma se celebraba la fiesta del Sol Invictus (Sol vencedor) derivado del culto a Mitra. Una fiesta de alegría, renacimiento y luz asociado al solsticio de invierno (en hemisferio norte) y que preparaba a la gente al cambio de año. Era una fiesta tan arraigada en todas las clases sociales romanas que no pudo ser anulada por los dogmas católicos y en algún momento del siglo cuarto, simplemente se transformó en el nacimiento de Jesús, la nueva luz del mundo. Los ritos y costumbres se adaptaron pero el concepto de fondo permaneció.

En el extremo occidental de Europa, los católicos (en especial los españoles) celebran el 2 de febrero la Fiesta de la Virgen de la Candelaria (incluso se habla que era una fiesta preferida por los templarios por ser una virgen morena). La imagen de esta advocación de la Virgen María apareció (como siempre) a los guanches de Tenerife (España) a quienes había que evangelizarlos entre 1390 y 1405. La clásica historia de dos pastores perdidos en el campo que se encuentran con una bella dama, etc etc. El nombre deriva de candelero o candela que se refiere a una portadora de luz: la luz santa que guía hacia el buen camino y la redención y aviva la fe en Dios. Ese día, en las iglesias católicas se bendicen y se encienden las velas a ser usadas en las misas todo el año. Los romanos antiguos celebraban ese día la Fiesta de las Luces, dedicada a la diosa Februa. Se iluminaban las calles con antorchas y las mujeres caminaban con teas encendidas acompañando a la diosa hasta el centro de la tierra en la búsqueda de su hija, hasta que el Papa Gelasio I, en el año 494, la transformo (cambiando de día y nombre) a la Virgen de la Candelaria.
 
El 16 de julio de 1251 se instituye la celebración de la Virgen del Carmen en el Monasterio de Stella Maris (estrella del mar) en el Monte Carmelo (Israel) por una aparición de la Virgen María a un sacerdote eremita. La Virgen del Carmen es la Patrona del mar y de muchísimos países de habla española empezando por España. En la misma fecha los antiguos romanos celebran a la diosa egipcia Isis en su advocación de Stella Maris (estrella Sirio), diosa de los cielos, diosa de los marineros (entre otros) y de casi todo el Mediterraneo (en época romana). Resulta que el culto a Isis fue aumentando su presencia en distintos territorios del Imperio Romano gracias a mercaderes y legionarios, fundamentalmente a la expansión del SPQR. Se han encontrado inscripciones que demuestran la existencia de templos en honor a Isis en España, Inglaterra, Francia y Alemania. Incluso dicen que la catedral de Notredame en Paris está levantado sobre un antiguo templo de Isis (esto lo veremos en la segunda parte de este relato). 

En el 471 María fue nombrada Madre de Dios entre los cristianos y el culto a Isis fue prohibido. Pero Isis, al igual que sucedió anteriormente, tenía atributos propios de cualquier diosa madre y era muy fácil compararla, asumiendo virtudes de otras diosas o figuras femeninas sagradas. De ahí que se repitiera el proceso de asimilación y se produjera el consabido sincretismo pagano-cristiano.
 
La poderosa Diana fue originalmente una diosa de la caza, relacionada con los animales y las tierras salvajes y la naturaleza y parte del panteón romano. Más tarde pasó a ser una diosa de la luna, suplantando a la diosa Luna y siendo también un emblema de la castidad (ella era virgen). Los robledos (bosques de robles) le estaban especialmente consagrados. Era alabada en la poesía por su fuerza, gracia atlética, belleza y habilidades en la caza, sus festivales se celebraban entre el 11 y 13 de agosto desde el siglo IV ac. Por su parte, la Asunción de María o Asunción de la Virgen es la creencia, de acuerdo a la tradición y teología de la Iglesia cristiana de que el cuerpo y alma de la Virgen María, fueron llevados al Cielo después de terminar sus días en la Tierra. Este traslado es llamado Assumptio Beatæ Mariæ Virginis (Asunción de la Bienaventurada Virgen María) por los católicos. La Iglesia católica celebra esta fiesta en honor de María en Oriente desde el siglo VI y en Roma desde el siglo VII. Su doctrina fue definida como dogma de fe (dogma=verdad de la que no puede dudarse) el 1 de noviembre de 1950. La festividad se celebra entonces el 15 de agosto como un cambio de la festividad de Diana –el gran festival de la diosa virgen- el 13 en el festival de la Asunción de la Santísima Virgen María el 15. Esta celebración, lo confieso, también la realizo en mi oficina.

San José carpintero, es en el cristianismo y según el Nuevo testamento, el esposo de María, la madre de Jesús de Nazaret y, por tanto, padre putativo de Jesús. Es patrono de la familia y es considerado por antonomasia el patrono de la buena muerte, atribuyéndosele el haber muerto en brazos de Jesús y de María. Fue proclamado en 1870 patrono de la Iglesia Universal. Debido a su trabajo de carpintero es considerado patrono del trabajo, especialmente de los obreros. En Roma, una de las siete colinas se llama Colina Capitolina y es donde existe un templo dedicado a la Tríada Capitolina compuesta por Júpiter-Saturno-Minerva. En la mitología romana Minerva es la diosa de la sabiduría, las artes, las técnicas de la guerra, además de la protectora de Roma y la patrona de los artesanos. Se corresponde con Atenea en la mitología griega. Los romanos celebraban sus fiestas del 19 al 23 de marzo, durante el día que se llamaba, en plural neutro, Quinquatria, es el quinto tras los idus de marzo, el 19 de marzo, la fiesta de los artesanos. En la antigüedad los artesanos eran el gremio más poderoso de las ciudades.

Según Tito Livio, en el templo de Nortia los etruscos clavaban un clavo por el año nuevo para marcar el tiempo. Mediante ese clavo, el destino del pueblo etrusco quedaba fijado e inamovible durante todo el año. El romano Horacio escribe que el clavo es uno de los atributos de la diosa romana Necessitas, así como previamente lo había sido de la etrusca Nortia, divinidad del destino y el azar. Los romanos fueron herederos de esta vieja tradición. Existía en Roma la costumbre, durante los idus de septiembre (13 de septiembre), que un Alto Magistrado fijara un clavo de bronce en el templo de Júpiter Capitolino, en el lado derecho de la cella de Júpiter, junto a la de Minerva. Era el ritual del clavus annalis o clavus figendus, un modo de fijar la cronología y llevar el cómputo de los años pero sobretodo para que el mal quedara aprisionado en el clavo. Se elegía este emplazamiento para la ceremonia porque se atribuía a Minerva la invención de los números. El primero de ellos se clavó en el 508 a. C., al año siguiente de la consagración del templo por el cónsul Marco Horacio Pulvilo tras la expulsión de los reyes, y se repitió cada aniversario junto con un banquete en honor a Júpiter.  Por su parte, en la celebración católica de la Exaltación de la Santa Cruz, se conmemora la Cruz en la que fue crucificado Jesucristo. La fecha de esta celebración es el 14 de septiembre. La Virgen de los Dolores es una advocación de la Virgen María. También es conocida como Virgen de la Amargura, Virgen de la Piedad, Virgen de las Angustias o La Dolorosa. Su fiesta es el 15 de septiembre.

En fin, en nuestras épocas modernas  y ya entrado el Siglo XXI con todo este desarrollo tecnológico, filosofico y espiritual, aún podemos rememorar aquella primera oración en la caverna oscura y fría buscando protección divina, finalmente, aquellos que escucharon lo siguen haciendo, con otros nombres y el rito que estemos realizando, probablemente lo hicieron nuestros antepasados.

Referencias:
Babilonia, Misterio Religioso, Ralph Woodrow, Editorial CLIE, España.
http://circulodehilanderas.blogspot.com/2009/02/la-diosa-juno-februata-y-el-dia-de-san.html
http://themaskedlady.blogspot.com/2013/10/la-ceremonia-del-clavo-en-la-antigua.html