Usualmente profeso la fe católica (con ciertos matices como
dirían mis amigos ibéricos), y en momentos muy oscuros o aciagos busco, como
todos en el mundo, la divina intervención, ya sea para que con un soplo se
lleve todo lo oscuro o al fin permita la llegada del gran meteoro que borre la
faz del planeta o para hacer florecer el estéril campo o llenar de amor hasta
el rebalse los corazones humanos. En dichos momentos no dejo de pensar el
motivo por el cual lo seres humanos actuamos de esa forma.
No soy psicólogo ni antropólogo menos teólogo, pero creo que
todo esto se inicia con la humanidad misma: una caverna oscura, fría y húmeda,
un pequeño grupo de seres humanos primitivos apiñados alrededor de un fuego
tenue, temblorosos y solos en un grande y peligroso territorio. Humanos que
solo tienen que sobrevivir, de los animales, de la naturaleza, de ellos mismos.
Afuera están los depredadores, las tormentas, los relámpagos, la oscuridad y al
final la muerte. Una naturaleza viva que se transforma a diario, que domina y que
rellena todo espacio. Una naturaleza que, si quiere, alimenta y si quiere,
mata. Un mundo con mucho peligro, volcanes, terremotos, ríos caudalosos, lagos
profundos y fríos, un mundo que se está creando. En las noches una luz en lo
alto del cielo que ilumina el paisaje con mayor o menor. Alguien se da cuenta
que es periódico la mayoría no. Al fin, la noche se va y da paso al día y con ello
el sol. Sol que da luz, vida, energía y que protege. Sol y Luna en una danza
infinita de luz y oscuridad, frio y calor, vida y muerte.En algún momento y lugar de ese mundo, tal vez en una noche de lo más aciaga, en medio de la oscuridad la humanidad alzó la vista al cielo y resonó una plegaria, nació la religión.
Dicen por ahí que un señor sociólogo apellidado Lenski,
definió que religión es “un sistema compartido de creencias y
prácticas asociadas, que se articulan en torno a la naturaleza de las fuerzas
que configuran el destino de los seres humanos”. Otro señor antropólogo Geertz dijo
que: “La religión es un sistema de símbolos que obra para establecer vigorosos,
penetrantes y duraderos estados anímicos y motivaciones en los hombres,
formulando concepciones de un orden general de existencia y revistiendo estas
concepciones con una aureola de efectividad tal que los estados anímicos y
motivaciones parezcan de un realismo único”. Y así varios conceptos y
definiciones. En resumen, la Religión parece que es un hecho humano que engloba,
entre otros, los siguientes elementos: tradiciones, culturas ancestrales,
instituciones, escrituras, historia, mitología, fe y credos, experiencias místicas,
ritos, liturgias, oraciones, etc. y que perduran en el tiempo.
Con la plegaria primitiva, llegó una respuesta, dos
respuestas y varias respuestas, resulta que además del Dios Creador, varios
espíritus que vagaban por ahí fueron invocados (el trueno aterrorizante, el
fuego abrigador, la lluvia, el sol, la luna, etc). Todos tenían parte en ese
mundo primitivo. Con ello nació el panteón mitológico de la humanidad.
Con muchas deidades dando vueltas por ahí y no pudiéndose
comunicar “adecuadamente” con las personas (pero escuchando sus ruegos y
súplicas), aparecieron un día los sacerdotes que sabían interpretar
correctamente las señales del cielo y el círculo se completó: ellos y solo
ellos eran el puente con los dioses y sus bendiciones. Ellos eran los únicos capaces
de interpretar los deseos de los dioses y a cambio de ello debían ser los mejores
atendidos en la tribu o en el poblado y debían tener un puesto social más
elevado. Con las plegarias, los dioses, la religión y los sacerdotes, apareció la
casta sacerdotal, el dogma y luego el fundamentalismo: mis dioses son más
poderosos que los tuyos. Con todos estos ingredientes más la naturaleza humana
(de los feligreses, los sacerdotes y también de algunas deidades), apareció el
comercio del cielo al mejor postor y la guerra santa fratricida.
Una vez expulsada del paraíso, la humanidad creció al amparo
de sus dioses y sus sacerdotes: Sumerios, Egipcios, Persas, Griegos, Romanos,
Incas, Chinos, Hindúes, etc, etc. No resulta difícil imaginar el poder de la
casta sacerdotal en todos los imperios, reinos, aldeas, territorios a lo largo
de toda la historia humana. Todos iremos (tarde o temprano) a parar al mismo
sitio: reyes, comunes, pueblo, esclavos, etc. Y todos queremos el mejor sitio
para pasar la eternidad, y eso, señoras y señores, tiene precio.
En la antigüedad más cercana, el Imperio Romano dominó la
mayor parte de la tierra conocida, conquistó, esclavizó, usurpó, destruyó, incendió,
etc, pero con la religión?: la adoptó. Resulta que estos señores eran muy
devotos y creyentes, muchos dioses del panteón romano fueron importados de las
tierras conquistadas. Apareció el sincretismo religioso. Es que la religión,
mal llevada, es nomás el opio del pueblo. Y eso lo saben los poderosos (quienes
quieran que sean ellos).
Como una forma de medir el paso de los días y definir qué
hacer en esos días inventamos el calendario. El calendario de cualquier pueblo
nació con la agricultura (pienso yo) ya que al ser descubierta la periodicidad
de los días y las estaciones había que seguir las reglas para preparar,
sembrar, cultivar, cosechar y celebrar. Pero, había 365 días al menos y no
todos servían como hitos de agricultura y en medio del ocio de los sacerdotes y
para que el pueblo no lo olvide esos días se llenaron con dedicatorias a los
muchos dioses que nos cuidaban. Y así, los días del calendario anual se
convirtieron en una sucesión de ritos, ofrendas, fiestas, sacrificios y tradiciones
a todos los dioses habidos y por haber para beneficio de la casta de sacerdotes
y sacerdotisas pero, sobretodo, para beneficio de la vida eterna del pueblo
creyente.
Una noche o día de verano o primavera de hace unos 2000 años,
llegó a nuestro mundo un hombre con un mensaje. Y con esto, para quien mejor
entienda, adiós ejercito de dioses, adiós sacerdotes, adiós sacrificios, adiós
ritos. El hombre en comunión directa con Dios. A lo más pastores y guías. Solo
un Dios Padre Supremo y el Mensaje es lo que te lleva a la Vida Eterna. El Mensaje
como reguero de pólvora se fue hasta los confines del imperio romano, claro
habían millones de almas oprimidas esperando y nada para sacrificar más que la
vida propia. Con el tiempo, las comunidades cristianas adoptaron a un pastor o
guía nada más, y le llamaron Obispo. La religión humana se transformó en
cristianismo y paganismo (todas las demás creencias).
A partir del año 30 dC hasta el 380 dC, el cristianismo se
extendió hasta lograr millones de adeptos en todo el Imperio Romano. Llegó a la
misma Roma y contagió hasta a las clases más altas. Compitió con los demás
cultos y religiones de la época y una en especial al final: el mitraismo.
Que pasó con los sacerdotes del culto antiguo?. En un claro
instinto de supervivencia pienso que adoptaron la nueva religión, cambiaron de
hábito, de colores, de vestidos, adaptaron los ritos antiguos a los nuevos
tiempos para mantener a sus feligreses. Muchos de ellos, de amplia experiencia
en guiar almas al cielo, me imagino, se convirtieron de la noche a la mañana en
los nuevos pastores y obispos cristianos. Sobre esto, existe una historia que
nos lleva a Roma al año 384 dC: muere el Senador Vetio Agorio Pretextato, último
"Pater Patrum (PaPa)" del culto a Mitra. Este señor siendo Prefecto
de Roma (pagano y mitraico) confirmó en su cargo a Dámaso (cristiano) como
Obispo de Roma (sucesor del cargo del Apóstol Pedro). Veto Agorio declaró en
una oportunidad que si le hubieran ofrecido el cargo de Obispo de Roma se
hubiera convertido al cristianismo. A su muerte y por supuesto al reemplazo del
culto a Mitra por el culto cristiano, Siricio (sucesor de Dámaso) dejó de ser
Obispo de Roma y asumió el cargo de Papa cristiano. Entonces heredó todos los
bienes, prebendas, títulos, cargos, símbolos de los mitraicos y se instaló en
el Vaticano (espacio antiguo usado por los sacerdotes mitraicos). Al mismo
tiempo el cristianismo se convirtió en la única religión oficial del Imperio.
El Concilio de Nicea en el 325 dC se encargó de aterrizar el
mensaje original de Jesús y aclararlo
que todo es por la vía del clero católico y sus sucesores por siempre, quienes
diseñaron el calendario religioso cristiano primitivo.
Ahora en las sombras, los sacerdotes antiguos y eternos no
podían perder tanto poder ganado por miles de años, desde la oscura y húmeda
caverna allá en la noche de los tiempos. Salvando honrosas y piadosas
diferencias, y a la luz de lo que ocurrió con los mitraicos, tuvieron que adaptarse
una vez más y pienso que fue un cambio de hábito nomás (pensemos en la edad
oscura del Vaticano). Una religión tiene al menos un sacerdote que conoce la
guía y para amarrar las almas debe haber ritos y tradiciones que las dirige el
sacerdote. Que pasó con los cultos no cristianos? Algunos, los más importantes
también se convirtieron junto a sus sacerdotes.
Para nuestro relato: la nueva religión postulaba que era
importante el obispo, en este caso el ex sacerdote pagano y convertido para
difundir y proteger la fe y con ello reconstruir las tradiciones antiguas del
pueblo a las nuevas, para que el pueblo siga atado, y así nacería la nueva
forma de evangelización y convencimiento: sigues con tus mismas creencias
ancestrales, solo le cambiamos el nombre y estás listo en tu camino a la
eternidad.
Pues bien, resulta que los romanos tenían un calendario
anual de festividades religiosas, sus meses se dividían en semanas y días (calendas),
etc etc y normalmente cada mes (eran 12) estaba dedicado a una deidad principal
y a algunas más pequeñas que atendían generalmente a los gremios: artesanos,
parteras, soldados, comerciantes,
marineros, prostitutas, etc. Y para esas celebraciones había un ritual manejado
por el sacerdote respectivo en el templo correspondiente.
La festividad religiosa más famosa del mundo es la Navidad, es conocido por todos que en la misma fecha y bajo ritos y costumbres similares en la antigua Roma se celebraba la fiesta del Sol Invictus (Sol vencedor) derivado del culto a Mitra. Una fiesta de alegría, renacimiento y luz asociado al solsticio de invierno (en hemisferio norte) y que preparaba a la gente al cambio de año. Era una fiesta tan arraigada en todas las clases sociales romanas que no pudo ser anulada por los dogmas católicos y en algún momento del siglo cuarto, simplemente se transformó en el nacimiento de Jesús, la nueva luz del mundo. Los ritos y costumbres se adaptaron pero el concepto de fondo permaneció.
En el extremo occidental de Europa, los católicos (en
especial los españoles) celebran el 2 de febrero la Fiesta de la Virgen de la
Candelaria (incluso se habla que era una fiesta preferida por los templarios
por ser una virgen morena). La imagen de esta advocación de la Virgen María
apareció (como siempre) a los guanches de Tenerife (España) a quienes había que
evangelizarlos entre 1390 y 1405. La clásica historia de dos pastores perdidos
en el campo que se encuentran con una bella dama, etc etc. El nombre deriva de
candelero o candela que se refiere a una portadora de luz: la luz santa que
guía hacia el buen camino y la redención y aviva la fe en Dios. Ese día, en las
iglesias católicas se bendicen y se encienden las velas a ser usadas en las
misas todo el año. Los romanos antiguos celebraban ese día la Fiesta de las
Luces, dedicada a la diosa Februa. Se iluminaban las calles con antorchas y las
mujeres caminaban con teas encendidas acompañando a la diosa hasta el centro de
la tierra en la búsqueda de su hija, hasta que el Papa Gelasio I, en el año
494, la transformo (cambiando de día y nombre) a la Virgen de la Candelaria.
El 16 de julio de 1251 se instituye la celebración de la
Virgen del Carmen en el Monasterio de Stella Maris (estrella del mar) en el
Monte Carmelo (Israel) por una aparición de la Virgen María a un sacerdote
eremita. La Virgen del Carmen es la Patrona del mar y de muchísimos países de
habla española empezando por España. En la misma fecha los antiguos romanos
celebran a la diosa egipcia Isis en su advocación de Stella Maris (estrella
Sirio), diosa de los cielos, diosa de los marineros (entre otros) y de casi
todo el Mediterraneo (en época romana). Resulta que el culto a Isis fue
aumentando su presencia en distintos territorios del Imperio Romano gracias a
mercaderes y legionarios, fundamentalmente a la expansión del SPQR. Se han
encontrado inscripciones que demuestran la existencia de templos en honor a
Isis en España, Inglaterra, Francia y Alemania. Incluso dicen que la catedral
de Notredame en Paris está levantado sobre un antiguo templo de Isis (esto lo
veremos en la segunda parte de este relato).
En el 471 María fue nombrada Madre de Dios entre los cristianos y el culto a Isis fue prohibido. Pero Isis, al igual que sucedió anteriormente, tenía atributos propios de cualquier diosa madre y era muy fácil compararla, asumiendo virtudes de otras diosas o figuras femeninas sagradas. De ahí que se repitiera el proceso de asimilación y se produjera el consabido sincretismo pagano-cristiano.
En el 471 María fue nombrada Madre de Dios entre los cristianos y el culto a Isis fue prohibido. Pero Isis, al igual que sucedió anteriormente, tenía atributos propios de cualquier diosa madre y era muy fácil compararla, asumiendo virtudes de otras diosas o figuras femeninas sagradas. De ahí que se repitiera el proceso de asimilación y se produjera el consabido sincretismo pagano-cristiano.
La poderosa Diana fue originalmente una diosa de la caza,
relacionada con los animales y las tierras salvajes y la naturaleza y parte del
panteón romano. Más tarde pasó a ser una diosa de la luna, suplantando a la
diosa Luna y siendo también un emblema de la castidad (ella era virgen). Los robledos
(bosques de robles) le estaban especialmente consagrados. Era alabada en la poesía
por su fuerza, gracia atlética, belleza y habilidades en la caza, sus
festivales se celebraban entre el 11 y 13 de agosto desde el siglo IV ac. Por
su parte, la Asunción de María o Asunción de la Virgen es la creencia, de
acuerdo a la tradición y teología de la Iglesia cristiana de que el cuerpo y
alma de la Virgen María, fueron llevados al Cielo después de terminar sus días
en la Tierra. Este traslado es llamado Assumptio Beatæ Mariæ Virginis (Asunción
de la Bienaventurada Virgen María) por los católicos. La Iglesia católica
celebra esta fiesta en honor de María en Oriente desde el siglo VI y en Roma
desde el siglo VII. Su doctrina fue definida como dogma de fe (dogma=verdad de
la que no puede dudarse) el 1 de noviembre de 1950. La festividad se celebra entonces
el 15 de agosto como un cambio de la festividad de Diana –el gran festival de
la diosa virgen- el 13 en el festival de la Asunción de la Santísima Virgen
María el 15. Esta celebración, lo confieso, también la realizo en mi oficina.
San José carpintero, es en el cristianismo y según el Nuevo
testamento, el esposo de María, la madre de Jesús de Nazaret y, por tanto, padre
putativo de Jesús. Es patrono de la familia y es considerado por antonomasia el
patrono de la buena muerte, atribuyéndosele el haber muerto en brazos de Jesús
y de María. Fue proclamado en 1870 patrono de la Iglesia Universal. Debido a su
trabajo de carpintero es considerado patrono del trabajo, especialmente de los
obreros. En Roma, una de las siete colinas se llama Colina Capitolina y es
donde existe un templo dedicado a la Tríada Capitolina compuesta por Júpiter-Saturno-Minerva.
En la mitología romana Minerva es la diosa de la sabiduría, las artes, las
técnicas de la guerra, además de la protectora de Roma y la patrona de los artesanos.
Se corresponde con Atenea en la mitología griega. Los romanos celebraban sus
fiestas del 19 al 23 de marzo, durante el día que se llamaba, en plural neutro,
Quinquatria, es el quinto tras los idus de marzo, el 19 de marzo, la fiesta de
los artesanos. En la antigüedad los artesanos eran el gremio más poderoso de
las ciudades.
Según Tito Livio, en el templo de Nortia los etruscos
clavaban un clavo por el año nuevo para marcar el tiempo. Mediante ese clavo,
el destino del pueblo etrusco quedaba fijado e inamovible durante todo el año. El
romano Horacio escribe que el clavo es uno de los atributos de la diosa romana
Necessitas, así como previamente lo había sido de la etrusca Nortia, divinidad
del destino y el azar. Los romanos fueron herederos de esta vieja tradición. Existía
en Roma la costumbre, durante los idus de septiembre (13 de septiembre), que un
Alto Magistrado fijara un clavo de bronce en el templo de Júpiter Capitolino,
en el lado derecho de la cella de Júpiter, junto a la de Minerva. Era el ritual
del clavus annalis o clavus figendus, un modo de fijar la cronología y llevar
el cómputo de los años pero sobretodo para que el mal quedara aprisionado en el
clavo. Se elegía este emplazamiento para la ceremonia porque se atribuía a
Minerva la invención de los números. El primero de ellos se clavó en el 508 a.
C., al año siguiente de la consagración del templo por el cónsul Marco Horacio
Pulvilo tras la expulsión de los reyes, y se repitió cada aniversario junto con
un banquete en honor a Júpiter. Por su parte, en la celebración católica
de la Exaltación de la Santa Cruz, se conmemora la Cruz en la que fue crucificado
Jesucristo. La fecha de esta celebración es el 14 de septiembre. La Virgen de
los Dolores es una advocación de la Virgen María. También es conocida como
Virgen de la Amargura, Virgen de la Piedad, Virgen de las Angustias o La
Dolorosa. Su fiesta es el 15 de septiembre.
En fin, en nuestras épocas modernas y ya entrado el Siglo XXI con todo este
desarrollo tecnológico, filosofico y espiritual, aún podemos rememorar aquella primera oración en la
caverna oscura y fría buscando protección divina, finalmente, aquellos que
escucharon lo siguen haciendo, con otros nombres y el rito que estemos realizando, probablemente lo hicieron nuestros antepasados.
Referencias:
Babilonia,
Misterio Religioso, Ralph Woodrow, Editorial CLIE, España.
http://circulodehilanderas.blogspot.com/2009/02/la-diosa-juno-februata-y-el-dia-de-san.html
http://themaskedlady.blogspot.com/2013/10/la-ceremonia-del-clavo-en-la-antigua.html


