Ex Umbra in Solem, es el lema de la Universidad Técnica Federico Santa María, y se refiere obviamente a que los valores personales, el estudio y la constancia te llevarán desde la oscuridad hasta la luz del conocimiento y la verdad. Al final de la década de los 80 estudié la carrera de Ingeniería Civil en dicha universidad que se encuentra en Valparaíso (Chile). En este lugar, designado por los españoles de Almagro en 1544 como puerto principal para Santiago del Nuevo Extremo, se asienta la segunda ciudad más importante de Chile en la actualidad. Es, en realidad, el primer puerto de importancia comercial por su cercanía a la capital. Es tal su importancia, que en la década de los 90 se instaló allí el Congreso Nacional chileno en un afán de desconcentrar la capital. Estuve presente en su construcción e inauguración publica. El puerto mueve alrededor de 10millones de toneladas de mercaderías al año. Esta ciudad guarda una atracción mágica. Sus cerros y calles, su arquitectura, los ascensores públicos y su historia te envuelven de tal forma que al final, ya lejos de ella, terminas extrañándola.
Concluyendo los estudios estuve trabajando en dicha ciudad hasta que sentí el llamado inevitable de mi tierra cochabambina. En la USM, que así llamamos a la Universidad, tuve muy buenos amigos chilenos a quienes, hasta la fecha y por diversas circunstancias, no volví a ver más. Saliendo bachilleres del colegio La Salle en Cochabamba y gracias al esfuerzo de mis padres, armados con una Atari 64, nos fuimos a Valparaíso con dos compañeros y amigos para inscribirnos a la "Santa María". Alquilamos una vivienda cerca de ella en el cerro Placeres. Al principio, como es usual, nos costó habituarnos, pero gracias a la amable atención de nuestros nuevos amigos que encontramos en los vecinos del barrio y compañeros universitarios, nos fue posible avanzar en nuestros estudios.
Pues bien, en esa época todos los domingos salíamos a almorzar a la ciudad para pasear un poco por las calles y conocer el puerto. En la plaza O´Higgins se instalaba los domingos una Feria de Pulgas, donde conseguí muy buenos libros usados. Un día, llegamos a una calle detrás de la Intendencia Regional en el centro de la ciudad y con no poca sorpresa vimos que estaba denominada como Gral. Melgarejo. Un letrero negro con letras blancas (hoy el letrero es blanco y suprimió el Gral).
Bueno el único Gral. Melgarejo que conocíamos fue Presidente de Bolivia entre 1864 y 1871 y sus historias aprendidas en el colegio lo mostraban como un tirano, caprichoso, empoderado, ignorante y lleno de contradicciones. Me viene a la mente el libro "EL GENERAL MELGAREJO. DICHOS Y HECHOS DE ESTE HOMBRE CÉLEBRE" de Tomás O'Connor d'Arlach (1956) que cuenta todas sus anécdotas e historias insólitas mientras fue presidente. Es de todos conocido el hecho de haber fusilado su camisa para indicar que no tenía confianza en nadie ni en la suya. O la que protagonizó cuando fue a La Paz a recuperar el poder de manos del Presidente Belzu: una vez asesinado éste, Melgarejo salió a la ventana de palacio y de allí gritó a la multitud que momentos antes aclamaba a Belzu: "Belzu está muerto. ¿Quién vive ahora?, obviamente la respuesta fue a gritos: Viva Melgarejo!". En 1870 le declaró la guerra a Prusia y para ir a defender Paris convocó 3000 soldados con los cuales no pasó de Oruro. Y hay mas, tantas que llenarían un libro o dos.
Los biógrafos de Melgarejo, comentan mucho su forma de ser y muy poco sobre sus habilidades como presidente de Bolivia, tuvo algunas, al parecer, cagadas (con el perdón de la palabra). Lo que más remarca es que era un personaje que, habiendo salido de familia humilde e hizo carrera en el ejército boliviano por propio merito desde los 16 años, gustaba de fiestas, mujeres y la consabida bebida clásica cochabambina: la chicha. La cual era llevada semanalmente a La Paz por fieles soldados que la protegían en el camino desde Tarata, Cochabamba. Asiduo asistente de fiestas y banquetes, es probable que la diplomacia internacional avecindada en La Paz haya aprovechado tal situación para lograr conseguir beneficios para sus países. Y ésa era su peor debilidad: la lisonjería, la zalameria a la cual se entregaba hasta mostrar "un servilismo humillante ante diplomáticos y poderes extranjeros". En este asunto, destacan los diplomáticos de Brasil y Chile los cuales aprovecharon ésta debilidad y, según refiere el historiador Ernesto Joaniquina Hidalgo en: "Invocando el espíritu de Mariano Melgarejo" de Michel Zelada Cabrera, Los Tiempos, 2018:
"fueron más sombras que luces lo que dejó en vida Melgarejo, despojó arbitrariamente a los campesinos de sus tierras y sus pertenencias, regaló 150.000 kilómetros cuadrados de territorio al Brasil, firmó en 1866 un nefasto tratado con Chile que fue la antesala para la guerra del Pacífico. Como muchos de los criollos presidentes, hizo uso y abuso del poder como aquella versión descabellada, que más parece fábula, al pedir que se imprimiesen las dos caras de sus hijas en un billete”.
Queda claro, que en este personaje rondaba mas la oscuridad que la luz necesaria para dirigir un país.
Pero, porqué cuando se habla de Melgarejo, dirigimos la mirada hacia Chile?. Aquí sale el famoso Tratado de 1866 firmado en Santiago entre Chile y Bolivia. Este documento redactado en La Paz, aparentemente, por Aniceto Vergara Albano Ministro Plenipotenciario chileno fijaba los límites entre Chile y Bolivia en el paralelo 24, y, sorprendentemente, acordaba la explotación conjunta de los recursos de un territorio comprendido entre los paralelos 25 (Chile) y 23 (Bolivia). Cumpliendo una parte de su misión la cual era negociar un tratado de límites que le asegure a Chile la posesión de todo el litoral boliviano o por lo menos de parte de éste, este tratado siguió siendo negociado entre las partes hasta el momento de la firma, con muchas presiones del lado chileno intentar cumplir su misión principal. Aún cuando el limite quedaba fijado, la clausula de explotación conjunta del guano y los derechos de exportación de los minerales provenientes del territorio comprendido entre dichos paralelos serían repartidos a mitades entre ambos países, situación que eliminaba la clausula del límite entre ambos países. Aparentemente equilibrado, había más en el paralelo 23 que en el 25 que solo tenía arena. Para mí, y creo que muchos que lo analizan, este tratado logró dejar la puerta abierta a la invasión chilena al litoral boliviano en 1879:
"Así, en lugar de que los bolivianos fuesen dueños y señores exclusivos de todo el territorio al norte de la nueva frontera, y los chilenos de todo aquel al sur de dicha línea, el fruto obtenido de la explotación del guano existente entre los paralelos señalados, así como los derechos de exportación de los minerales extraídos de la misma área, habrían de ser compartidos entre Bolivia y Chile. El territorio más rico, curiosamente, se ubicaba al norte de la nueva frontera, es decir en Bolivia" (El Tratado de 1866: primer tratado de límites entre Bolivia y Chile, Hubert Wieland Conroy, Universidad de Ginebra. Publicado en https://plumainquieta.lamula.pe/2016/08/10/el-tratado-de-1866-entre-bolivia-y-chile/hubert/ en 2016).
Conviene revisar el contenido de dicho documento (http://www.historia.uchile.cl), y leerlo en el contexto de la fecha y analizarlo bajo lo que siguió después, pero creo que fue una mala jugada realizada por la administración de Melgarejo y un buen trabajo de la diplomacia chilena. Qué es lo que quería Bolivia?.. conservar su territorio, por su parte, lo que quería Chile era ampliarlo lo más posible, todo ello bajo el momento económico del guano y salitre, recursos existentes en grandes cantidades en el territorio del paralelo 23.
“Chile levanta con sus dos manos el estandarte de la América… olvidemos, amigo, nuestras pequeñas rencillas… coopere con su gobierno a la obra santa”, fueron las palabras escritas por Benjamín Vicuña Mackenna para convencer a Melgarejo para abandonar la neutralidad en la guerra contra España a favor de Chile a principios de 1866. A partir de ahí todo fue una fiesta de hermandad internacional para él, situación que fue hábilmente aprovechada por la diplomacia chilena. El mismo día en el que el embajador chileno entregaba sus cartas credenciales a un "enfebrecido" Melgarejo, a éste se le ocurrió declarar “feriado nacional en honor a Chile y nombrar a la fecha, día de la confraternidad americana, embanderando la ciudad”. Y como cereza sobre la torta, el 16 de marzo de 1866 emitió un Decreto Supremo indicando que: “las fronteras de Bolivia son meras líneas matemáticas y todo americano, con sólo pisar suelo boliviano, adquiría los mismos derechos que los nacidos en él, con excepción de los tres cargos públicos jerárquicos más altos”. En respuesta, el Gobierno de Chile lo nombró: General de División del Ejército de Chile y la Universidad de Chile lo nombró doctor honoris causa. Con semejantes "amabilidades", la firma del tratado en agosto de 1866 fue un mero trámite. Ah...por su parte, pero no menos humillante, Brasil no solo le otorgó la Gran Cruz Imperial, sino que también le regaló su caballo blanco llamado Holofernes, ante el cual todos los militares y soldados del palacio de gobierno boliviano debían cuadrarse bajo pena de castigo.
Tal era el ego de Melgarejo, que las comunicaciones oficiales del gobierno boliviano de ese tiempo empezaban siempre así: “Mariano Melgarejo; benemérito de la patria en grado heroico y eminente (de la batalla de Ingavi), gran ciudadano de Bolivia, Presidente de la República y Capitán General de sus Ejércitos; conservador del orden y la paz pública, Gran Cruz de la imperial orden del Crucero del Brasil, General de división de Chile. Doctor honoris causa de la Universidad de Chile”.
Muchas veces me pregunto, porqué personajes como Melgarejo asumen la presidencia de un país. En los 75 años después de la Independencia de Bolivia, se sucedieron muchos golpes de estado y una inestabilidad política y social importante, este personaje al final fue producto de la época. Cada nuevo presidente había ingresado a Palacio de Gobierno traicionando la confianza del anterior y obedeciendo, la mayor parte de las veces, a intereses particulares. Es por ello, quizás, que nunca estuvimos preparados para primero, vislumbrar y segundo, enfrentar la Guerra del Pacifico, herida que hasta hoy no termina de cerrar y nos nubla la mente. Bolivia logró estabilizarse por un momento, pasado 1900, hasta nuevamente entrar en una nueva época de inestabilidad después de la Guerra del Chaco en 1935 y luego la de 1970 y la de 1982 y 2005 y, quizás, la actual. Ya que esos primeros 75 años, fueron a mi juicio, los que definieron la entrada del país hacia los siglos XX y XXI. Pese a que nos esforzamos, el caudillismo no puede ser erradicado hasta nuestros días, si bien hoy no hay riesgos de una nueva guerra por territorio, el fantasma de la inestabilidad interna nuevamente ronda nuestras calles. Cada país tiene el gobierno que se merece?.. me niego a creerlo.
Melgarejo, no duró más que 5 años después de 1866. Tuvo que dedicarse a sofocar varios intentos de derrocamiento y, entre batallas, fusilamientos, fiestas, borracheras y orgías, finalmente fue derrocado por uno de sus amigos. Salió de Bolivia a vivir a Valparaíso, todavía con el rango de General de División, algo siempre obtendría de Chile. No hay registros de su estancia en el puerto. Me imagino que mientras alguien del gobierno chileno lo considerara importante durarían sus atenciones, entre ellas una callecita a su nombre. Poco tiempo después, nuevos vientos soplaban para ambos países, nuevos gobiernos y nuevas políticas. Melgarejo decidió dejar Valparaíso para ir a Lima, donde se encontraba su amante, Juana Sánchez. Allí anduvo pobre y desvalido, intentando recuperar algo de su dignidad. Despreciado por su propia concubina, fue asesinado de un balazo por el hermano de Juana. Supongo que, borracho, hacía mucho ruido golpeando la puerta de la casa limeña de Juana. La historia ha dado su veredicto sobre el gobierno de Melgarejo, calificando al General de División del Ejercito de Chile, "emulo de Napoleón y Bolívar" como una mancha vergonzosa en la historia de Bolivia.
Referencias a leer:
https://www.lostiempos.com/doble-click/cultura/20180914/invocando-espiritu-mariano-melgarejo
Ruiza, M., Fernández, T. y Tamaro, E. (2004). Biografía de Mariano Melgarejo. En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea. Barcelona (España). Recuperado de https://www.biografiasyvidas.com/biografia/m/melgarejo.htm.
https://plumainquieta.lamula.pe/2016/08/10/el-tratado-de-1866-entre-bolivia-y-chile/hubert/
https://www.eldiario.net/noticias/2019/2019_04/nt190428/opinion.php?n=40&-mariano-melgarejo-general-de-division-de-chile


Comparto la visión respecto a Melgarejo, es uno más de los militares sin padre que solo llevan el apellido de su madre, con infancias en la miseria que trastornan su valores Morales. Mismo caso de OHiggins, despotas reyezuelos que toman su país como una hacienda agrícola. El consuelo es que no fue el único, es una estirpe.
ResponderEliminarEstoy de acuerdo. Pero esto nos sigue hasta nuestros dias, puros caudilos que quieren ser lideres, y nosotros como rebaños los seguimos. "El hombre ha nacido libre y, sin embargo, por todas partes se encuentra encadenado" (J.J. Rousseau, 1762). gracias por el comentario
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