Todo esta bien, hasta que te metes con los dioses. El “plan sagrado” no debe ser alterado y la Humanidad sólo es una pieza de la gran Creación. Sólo queda obedecer.
Las siguientes son dos historias de nuestra mitología. Parecen leyendas. Pero, y si no lo son?....
El Titán:
Prometeo, fue un dios muy antiguo de la mitología griega, de la primera camada de ellos sobre el planeta. Como siempre, a medida que pasaba el tiempo llegaron muchos de ellos y, como es obvio, se pelearon por el poder y control de la Creación. Un día, algunos dioses, en realidad sus descendientes, decidieron destronarlos y tomar el control del Plan. Al producirse la guerra entre los antiguos y nuevos, liderados por un lado por Crono el Creador y por otro por Zeus el Renovador (padre e hijo), tuvieron que tomar bando. Prometeo, formó parte del bando de Zeus. Pero al ser un dios antiguo, los nuevos, una vez controlado el Olimpo, lo “degradaron” a Titán (algo así como un dios secundario). Este Titán, al parecer era un rebelde y aun cuando fue acogido por los nuevos dioses del Olimpo, anduvo siempre en correrías para hacer enojar al jefe. Zeus no fue un dios creador, pero se apoderó de ella. Y puso sus condiciones: la humanidad no debe conocer sobre ninguna sabiduría, de otro modo “serán como dioses”.
El Árbol del Bien y del Mal:
No muy lejos de allí en "otra creación", según la mitología hebrea, Yaveh el dios creador también tenía lo suyo. Se había esmerado junto a sus ayudantes en todo el proceso de creación: crearon la noche y el día, los astros y los planetas, el agua, el aire, las plantas y animales, es decir todo lo que nos rodea. Como dueños de la Creación, también intentaban tener el control de ella. "Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y que señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó". Génesis 1,26-27.
Yaveh y sus ayudantes crearon a la primera pareja de hombre y mujer, también a todo animal y planta del planeta (aunque antes no se sabía lo que era un planeta). Y juntos todos, en el jardín del Edén donde vivía feliz la parejita Yaveh puso sus condiciones: si nos desobedecen entonces perecerán.
Aparte de los manzanos, granadas, naranjas, higos, uvas, peras, piñas, plátanos, paltas y otros, Yaveh en persona plantó un "árbol de vida" en medio del huerto, y, como buen jardinero también plantó un poquito mas allá el "árbol de la ciencia del bien y del mal". Y mandó Yaveh al hombre, diciendo: "De todo árbol del huerto podrás comer incluso del árbol de vida; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás" (Génesis 2). En otras palabras, podían morfarse de todo y a todos, menos comer del "árbol del bien y del mal". En otras palabras, la humanidad no debe conocer ninguna sabiduría.
La Serpiente:
Quien era la Serptiente?: “Eras el sello de una obra maestra, lleno de sabiduría, acabado en belleza. En Edén estabas, en el jardín de Dios … Querubín protector de alas desplegadas te había hecho yo, estabas en el monte santo de Dios, caminabas entre piedras de fuego. Fuiste perfecto en su conducta desde el día de tu creación, hasta el día en que se halló en ti iniquidad … " (Ezequiel. 28.12-19)
El Fuego Robado:
Prometeo es un Titán, amigo de los pobres hombres mortales, honrado principalmente por robar el fuego de los dioses.
Primero urdió un primer engaño contra Zeus al realizar el sacrificio de un gran buey, que dividió a continuación en dos partes: en una de ellas puso la piel, la carne y las vísceras, que ocultó en el vientre del buey, y en la otra puso los huesos pero los cubrió de apetitosa grasa. Dejó entonces elegir a Zeus la parte que comerían los dioses (esto me hace recuerdo a mi otro relato sobre un sacrifico de grasa y vegetales). Zeus eligió la capa de grasa y se llenó de cólera cuando vio que en realidad había escogido los huesos.
Indignado por este engaño, Zeus prohibió a los hombres “el fuego”. O sea antes lo tenían, pero ahora ya no. Prometeo entonces decidió robarlo, así que subió al monte Olimpo y lo cogió del carro de Helios, y consiguió devolverlo a los hombres en el tallo de una cañahueca, que arde lentamente y resulta muy apropiado para este fin. De esta forma la humanidad pudo calentarse de nuevo.
El fruto del conocimiento:
Adán y Eva, nuestros padres, vivían felices y desnudos, los días pasaban en medio del Jardín de Yaveh. Muchas cosas no ocurrirían pues el aburrimiento y la "curiosidad” empezaron a rondar por sus cabezas. Una mañana luego del desayuno, Eva caminaba por un sendero admirando la obra de Yaveh. De entre la espesura un ser se le acercó y le habló. Era la Serpiente.
La Serpiente era astuta (¿?), más que todos los animales del campo que Yaveh y sus ayudantes habían creado. Le dijo a la mujer: -¿Con que Dios les ha dicho que no coman de todo árbol del huerto?. La Mujer respondió a la Serpiente: -Del fruto de todos los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del Árbol que está en medio del huerto nos dijo que no comiéramos ni lo tocáramos pues ese instante moriríamos. Entonces la Serpiente dijo a la mujer: Es mentira no van a morir. sino que sabe Yaveh que el día que coman de él, se abrirán vuestros ojos, y entonces serán como Yaveh y sus ayudantes, sabiendo del bien y del mal. (Genesis 3).
La mujer comió del fruto del árbol del bien y del mal, como le gustó su sabor se lo invitó a Adán, y frente a la sonrisa cómplice de la Serpiente se dieron cuenta de todo lo que pasaba a su alrededor.
El castigo:
Para vengarse por la ofensa de Prometeo, Zeus ordenó a Hefesto que hiciese una mujer de arcilla llamada Pandora. Zeus le infundió vida y la envió por medio de Hermes al hermano de Prometeo, Epimeteo, en cuya casa se encontraba la jarra que contenía todas las desgracias (plagas, dolor, pobreza, crimen, enfermedades y todo mal que podamos imaginar) con las que Zeus quería castigar a la humanidad por tener el fuego otra vez. Por otra parte y en castigo, Prometeo sería encadenado por toda la eternidad a una roca mientras un águila le comía todos los días el hígado, y Pandora terminaría abriendo el ánfora, tal y como Zeus había previsto, llevando desgracia a la humanidad.
"Prometeo, hijo magnánimo de la consejera Themis, te ataré con broncíneos e indisolubles nudos a este risco apartado de toda humana huella; donde jamás llegará a ti figura ni voz de mortal alguno, sino que tostado de los lucientes rayos de sol, mudarás las rosas de la tez. Vendrá la noche, ansiosa de ti, y te ocultará la luz con estrellado manto; de nuevo enjugará el sol el rocío de la mañana; pero el dolor del presente mal te abrumará sin tregua, que aún no ha nacido tu libertador. He ahí lo que te has granjeado con tu filantrópica solicitud. Dios como eres sin temer, la cólera de los dioses, a los mortales honraste más de lo debido, y en pago guardarás esta desapacible roca, en pie derecho, sin dormir, sin tomar descanso; y vano será que lances muchos lamentos y gemidos, que son recias de mover las entrañas de Zeus, y tirano nuevo siempre duro". (Hesfesto al encadenar a Prometeo, en “Prometeo encadenado” de Esquilo, siglo V a.c.).
La expulsión y la maldición:
Yaveh, supo de la desobediencia y convocó a la primera pareja al tribunal celestial. Sus ayudantes se formaron en silencio y Yaveh habló en sentencia.
Primero le dijo a Adán: Por cuanto has escuchado la voz de tu mujer y has comido del árbol del cual te ordené, diciendo: "No comerás de él”, maldita será la tierra por tu causa; con trabajo comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y malezas te producirá, y comerás de las plantas del campo. Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.
Después le habló a la Mujer: En gran manera multiplicaré tu dolor en el parto, con dolor darás a luz los hijos; y con todo, tu deseo será para tu marido, y él tendrá dominio sobre ti.
Los ayudantes le trajeron a la Serpiente encadenada: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás (te arrastrarás a partir de ahora), y polvo comerás todos los días de tu vida. Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; esta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar: "Yo te he precipitado en tierra, te he expuesto como espectáculo a los reyes. Por la multitud de tus culpas por la inmoralidad de tu comercio, has profanado tus santuarios. Y yo he sacado de ti mismo el fuego que te ha devorado; te he reducido a ceniza sobre la tierra, a los ojos de todos los que te miraban. Todos los pueblos que te conocían están pasmados por ti. Eres un objeto de espanto, y has desaparecido para siempre." (Exequiel 28, 12.19)
Las consecuencias:
Yaveh y sus ayudantes se quedaron solos en el Jardín vigilando un árbol que ya no tiene frutos. La Serpiente sigue arrastrándose por el suelo sin poder ver el Sol. Prometeo siguió encadenado hasta que fue liberado después por Heracles y juntos se fueron por más aventuras a quien sabe dónde. Adán y Eva tuvieron que aprender a cultivar sus alimentos, sus vestiduras y sus viviendas y con el fuego pudieron calentar sus vidas, avanzar solos y defenderse de la Oscuridad. Doce mil años después de la expulsión, las cadenas y el castigo con las desgracias, la Humanidad, los hijos de Adan y Eva, mira hacia la estrellas como su próximo paso en ese eterno caminar buscando de nuevo el ingreso al Jardín para devolver el fuego y el fruto del bien y del mal que tomaron un día sin permiso.... Y Zeus?... pues yo lo vi recientemente en una pelicula de Marvel estupidamente gordo y rechoncho.
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